Invasiones Inglesas

La actual City Bell presenció el paso de los ingleses durante la 2 invasión, en junio de 1807 y hasta fue determinante del fracaso de la misma.

Fuerte Barragán

Se encuentra ubicado frente a la ensenada de Barragán a 200 m. de la costa sobre Río Santiago y a 18 km. de la ciudad de La Plata, entre el Arroyo Doña Flora y Arroyo del Gato.

La ocupación de estas tierras data de 1618, cuando Hernando Arias de Saavedra hizo merced de ellas a Bartolomé López. En 1629 fueron adquiridas por Antonio Gutierrez Barragán, quien se asentó en el paraje, estableciendo una estancia. En 1727 se impone al lugar el nombre de "Ensenada de Barragán"


En 1730 el Gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zabala, informó al rey las ventajosas condiciones de la zona y la necesidad de dotarla de un puerto y batería para su defensa. Si bien la habilitación del puerto no fue permitida, se instalaron baterías en forma precaria en el año 1736 en un fuerte construido con panes de barro y circundado por una muralla de adobe cocido.


En 1800 el Fuerte original fue reconstruido en piedra por el Marqués de Loreto, coincidiendo con la fundación de la ciudad de Ensenada por el Virrey Marqués de Avilés y Fierro el 5 de mayo de 1801.


En aquellos años actuaba en esta zona un espía, ciudadano norteamericano, al servicio de Inglaterra: Guillermo Pio White. Poseía una casa en Miserere y un campo en la zona de Punta Lara. White remitía al comando inglés mapas de la zona y detalles de emplazamientos defensivos desde su propio puerto.

 

 
Primera Invasión

 

El 25 de junio de 1806, durante la Primera Invasión Inglesa, una unidad al mando de Santiago de Liniers abrió fuego desde el Fuerte Barragán contra los barcos atacantes, obligando a estos a desembarcar en Quilmes. Después de la reconquista de Buenos Aires, Liniers mandó a desmantelar la artillería existente en la Ensenada para concentrar las defensas en la ciudad.

Santiago de Liniers

 
Segunda Invasión


En la 2 invasión el teniente general Whitelocke llegó a la ensenada de Barragán el 28 de junio de 1807, con unos 10 mil hombres, tres brigadas de artillería y una de ingenieros, 20 naves de guerra y 90 transportes; tomó el Fuerte Barragán para instalar en él un hospital de sangre y se afirma que ante la imposibilidad de marchar hacia Buenos Aires por la costa del Río de la Plata (región de selvas aún inexploradas), parte de las tropas marchó por el camino que atravesaba los bañados, siguiendo la línea de islotes que unían el albardón con la parte más alta de la zona. Pero Whitelocke no tuvo en cuenta los caprichos del clima en el invierno bonaerense y se aventuró por los bañados en la época en que las lluvias los convierten en prácticamente intransitables.

Producido el desembarco el primer contingente avanzó hasta un lugar conocido con el nombre de Las Lomas (actual La Plata) por donde pasaba el camino a Buenos Aires. Dada la índole del lugar debieron abandonar en el camino algunas piezas de artillería. El ejército se fraccionó en tres grupos con orden de avanzar en columnas escalonadas: la vanguardia al mando de Gower, el grueso al mando de Withelocke y la retaguardia al de Mahon, separados entre si por una jornada de distancia.

El grueso llegó a la estancia de Rodriguez (terrenos ocupados hoy por la Agrupación de Comunicaciones 601) el día 30 de julio. El lugar sirvió como descanso de las tropas. Al reanudar el camino hacia Buenos Aires llevaban dos días de retraso con respecto a lo previsto: demora que fue al fin factor decisivo para el triunfo de los criollos.


La marcha de las tropas desde la estancia El Apoderado hasta la Reducción de Quilmes también resultó difícil y trabajosa a causa de los arroyos que debieron cruzar y lo barroso del terreno. Desde la Reducción las tres columnas tomaron rumbos distintos. Las inclemencias del tiempo, la dificultad para realizar el cruce del Riachuelo, el cansancio de las tropas y una serie de errores cometidos por Whitelocke, contribuyeron a una exitosa defensa de la ciudad de Buenos Aires